|
Reencuentros, ausencias y nuevas amistades |
|
|
|
escrito por Xavi
|
|
Sunday, 10 de July de 2005 |
Ya hace una semana que estamos por Ásia Central y quizá lo más
destacado sean los reencuentros con gentes de mi primer viaje en el
2001, alguna sorpresa, alguna ausencia y muchas nuevas amistades.
El primer reencuentro evidentemente fue con Gairat
quin nos esperaba estoicamente en el aeropuerto de Tashkent a las 4:00
de la madrugada. Lo encontramos como siempre, con muchas ideas para
cambiar su país. También quizá un poco más religioso. ¿ O quizá fue que
con la confianza ya no se esconde de sus creencias?
Quien no viene, ni al aeropuerto ni el día siguiente, es Fazhulla. Nos cuenta Gairat que dejó de conducir para dedicarse a trabajar en la construcción en Kazastán. Sufrió un accidente y cayó de una altura de 10m, afortunadamente, según Gairat, Dios le dió otra oportunidad y después de pasarse 6 meses en cama vuelve a caminar.
Ya en Samarcanda nos reencontramos con la familia que me hospedó hace cuatro años, y la acogida fue tan cálida como entonces. Jurshed
ya tiene 13 años y evidentemente, ya no puedo ir gastandole bromas
llamándole ratón. Pero la sorpresa más grande me la de Niguina, con 19 años hace uno que la casaron
. nos presentó su marido y también nos explicó que lo conoció un
mes antes de la boda.Las familias llegaron a un acuerdo pero ella en un
principio lo rechazó. Pero al ver que era un buen chico, trabajador y
que no bebía, terminó aceptando caserse con él. A la pregunta de si es
feliz responde que sí,y por la forma de decirlo creo que es sincera.
Al único de la familia que no vemos es a Boris, no coincidimos ningún momento y ha sido una lástima , ya que nosostros dirigiéndonos hacia el Pamir y él con su pasado de alpinist hubiésemos tenido cuerda para rato.
Tampoco nos visitó esa mujer ya mayor llena de energía (y de
condecoraciones de la 2a guerra mundial que lucía orgullosa) , murió
hace dos años según nos explican.
Pero lo que más destaca hasta ahora del viaje, quizá sean las nuevas
amistades (y los compromisos que vamos adquiriendo por el camino).
Un oportuno problema con la bici en Samarcanda nos permitió
entrar en contacto con la gente del centro ciclista de la ciudad, con
los cuales compartimos unas cervezas al atardecer. Entre ellos,
Anatoli, ciclista, director del museo por la Paz y esperantista, que
hacía solo dos semans que había vuelto de unos congresos en Gernika. :-o
Ya en Tadyikistan ha sido un no parar. para comentar algunos de los encuentros, no todos ....
En Penjikent un chico ruso nos ayuda a encontrar donde comer, nos acompaña y nos explica sus batallitas.
El mismo día al anochecer llegamos a Gusar, un pequeño pueblo 20km
pasado Penjikent. Preguntamos donde se peude dormir y terminamos medio
borrachos en casa del director de la principal vinícola del país.
Su hijo nos pide que le busquemos informaciones de escuelas de
enología en Catalunya y nos comprometemos a ello.
Dos días más tarde camino del puerto de Anzob (3300m) paramos a comer en una Choihana donde uno de los camareros con un buen inglés nos cuenta que es de Dushanbe y que cando lleguemos allí podemos estarnos en su casa.
Y ahora, aquí en Dushanbe todos sus amigos estan por nosotros. O más bien dicho, por mi. Enric, hoy ha salido en bici havia Khala-i-Kumb, yo me he tenido que quedar. Llevo tres días con diarrea. Hemos quedado en encontranos en Khala-i-Kumb o Khorog, según como evolucione. Esto, pero, ya será otra crónica.
|