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escrito por Xavi
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Sunday, 17 de July de 2005 |
Ya hace casi dos semanas que estamos en la carretera. Auténtica arteria vital del país.
Lejos de las luchas de nuestras sociedades donde exigimos
circunvalaciones y soterramientos, aquí la carretera es fuente de vida
que alimenta los pueblos por donde pasa. La carretera es el punto de
encuentro, de compra, de descanso y de apaños.
La carretera tanto sirve de era para batir el trigo como de sitio ideal para limpiar la alfombra del comedor.
También será en la carretera donde nos esperará el mecánico para
arreglar ese problemilla que arrastra el coche. Y después de 50km
de pista polvorienta, ¿qué mejor que aprovechar el agua que baja de un
riachuelo de montaña para canalizarla en mangueras y montar un
chiringuito para lavar los coches?
Cuando toque descansar también lo haremos a pie de carretera, en una Choikhana (casa de te), donde encontraremos tanto viajeros de paso como la gente del pueblo, ociosa, con ganas de charla. Allí, con un Choi en la mano y comiendo cualquier cosa (sopa, arroz, carne de carnero ...), se compartirán risas y charlas.
También se puede aprovechar para comprar cualquier cosa que necesitemos, ya sea en la misma Choikhana o en uno de los muchos tenderetes
que encontraremos en los pueblos. Cualquier sitio es bueno (bajo un
árbol o en una parada de autobús) mientras toque la sombra. Una silla o
unas cajas adoptarán la función de escaparate improvisado . Podremos
comprar desde una Royal Cola a una pastilla de jabón pasando
por cerillas, frutos secos, camisetas o yougur. Un surtido no muy
abundante pero muy variado en cuanto a la tipología del producto. Y si se es necesario, la carretera o calle servirá también para descuarticar la ternera recién sacrificada.
Finalmente, la carretera servirá para tomar el fresco bajo cualquier
árbol, un albaricoquero por ejemplo, y así desde el fresco, ver como
transcurre la vida con los coches pa' arriba y pa' abajo. |