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escrito por Xavi
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Sunday, 17 de July de 2005 |
Como bien ha dicho Enric no sólo de yogur puede vivir el ciclista, así que vamos a repasar un poco lo que hemos probado hasta ahora.
Empecemos por la fruta, éste gran bien centro-asiático. Sean manzanas, sandías, melones o albaricoques. Fruta en mayúsculas, sin tratar. Donde los albaricoques se recogen del suelo cuando ya estan maduros y se comen el mismo día. A estas alturas hemos perdido la cuenta de las sandías que hemos llegado a comer. Y de albaricoques, sin ir más lejos ayer comimos un par de docenas cada uno.
I es que en Tayikistán todo está riquísimo. Si los albaricoques son recogidos del suelo, los huevos no son de granja sino de las gallinas que ves despistadas por la aldea, y eso, al desayunar un par de huevos fritos, se nota.
Pero no os penséis que nos hemos vuelto unos huevo-lácteo-vegetarianos, con una dieta a base de yogur, fruta y huevos. No.
También hemos atacado el osh o pilav, esa especie de paella de origen túrquico,que con sus diferentes variantes locales se puede comer desde Belgrado a Kashgar. Aquí viene acompañada de tacos de carne, especies y zanahoria cocida. También hemos probado el hashlik, o brocheta de carne, hoy de pollo, otros días de ternera o cordero.
La sopa, espesa, con patata y carne, también hace nuestras delicias y es ideal para recuperar energías después de una larga pedalada.
Invitados en casa de un chófer, hemos disfrutado de pescado de rio. Un pescado similar en gusto y tacto al atún del que nos zampamos todo el plato que nos ofrecieron. Llevábamos 50km recorridos y nos quedaban aún 60 más antes de terminar el día.
Todos estos majares, siempre están acompañados de alguna ensalada en forma de tomate, pepino y/o cebolla recogidos del huertecillo de al lado. Y evidentemente, todo se come acompañado del yogur y te de rigor.
De momento, hambre no hemos sufrido.
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